“Quieren quitarme el río y también la playa, quieren el barrio mío y que abuelita se vaya, no suelten la bandera, que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái” , dice una parte de la letra que interpretó Ricky Martin. En 1893, empresarios estadounidenses respaldaron el derrocamiento de la reina Liliʻuokalani, la última soberana del Reino de Hawái. Cinco años después, en 1898, Hawái fue anexado por Estados Unidos y, en 1959, se convirtió en el estado número 50. Un capítulo histórico que todavía despierta discusiones sobre soberanía y colonialismo En este contexto, la canción denuncia cómo espacios que antes pertenecían a la comunidad —como ríos y barrios— han sido apropiados por intereses privados, dejando a la población local marginada y desplazada. Se trata de una profunda reflexión sobre la defensa de la identidad cultural y los recursos naturales, y, ante todo, un reclamo contra las dinámicas expansionistas que los amenazan. El hecho de interpretarla en Estados Unidos y en...