Hay pocas constantes en la adolescencia de un millennial cualquiera, pero una brilla con especial intensidad: los Pokémon no hablan. Emiten sonidos, repiten su nombre hasta la extenuación, producen graznidos, ruiditos que denotan amor u odio, pero no hablan. En general, son bichos, animales que, aunque tienen emociones y sentimientos , no están habilitados a una comunicación efectiva con los humanos. Ahora bien, ¿qué sucede cuando el ser humano decide jugar a ser Dios? Sucede que en la nueva película de la saga Pokémon, Te elijo a ti, la enésima actualización de las aventuras de Ash y Pikachu en busca de un Pokémon legendario (en este caso, Ho-oh), Pikachu habla. Emite palabras. Es capaz de entablar un diálogo con Ash. Adopta el lenguaje de sus humanos. Se convierte en el equivalente a Idefix charlando con Obélix. El asunto ha causado una gran conmoción y hasta ahora es una comidilla global en las redes sociales de todo el mundo. No cuesta imaginar la cara que debieron...