Christopher Nolan pasó de filmar videos corporativos con bajo presupuesto a conquistar las salas IMAX de todo el mundo
Antes de convertirse en uno de los cineastas más influyentes de Hollywood, Christopher Nolan trabajó realizando videos de formación corporativa e industrial, una etapa que, según ha contado en diversas entrevistas, le enseñó a resolver problemas técnicos con rapidez y a iluminar escenas en condiciones poco favorables. Esa experiencia fue fundamental para desarrollar el estilo de trabajo eficiente que más tarde aplicaría en sus largometrajes. Su debut como director llegó con "Following" (1998), un thriller independiente rodado durante los fines de semana a lo largo de aproximadamente un año, con un presupuesto cercano a los $6.000 dólares. Nolan asumió múltiples funciones en la producción, incluyendo la fotografía y la operación de cámara. Casi tres décadas después, el director británico ha pasado de aquel modesto proyecto a estrenar superproducciones filmadas para IMAX, consolidándose como uno de los realizadores más exitosos de la industria cinematográfica.