La impactante historia detrás del fanático que emula al líder ases*nado Patrice Lumumba en los estadios de la Copa del Mundo
Como un monumento humano que honra la memoria de un hombre disuelto en ácido sulfúrico, Michel Nkuka Mboladinga se mimetiza entre la multitud de la Copa del Mundo. A sus 49 años, este ciudadano de la República Democrática del Congo es celebrado internacionalmente como Lumumba Vea [cuyo significado es Lumumba vive] mientras se congela imitando a una estatua. Ataviado con un traje perfecto que lleva los colores de su emblema patrio y unos anteojos de marco grueso muy al estilo de los años sesenta, se coloca sobre una pequeña tarima previo al comienzo del juego. Con el brazo derecho extendido y la palma apuntando al cielo, mantiene los ojos fijos en la lejanía y, a lo largo del partido, no emitirá cantos, no hará bailes ni festejará las anotaciones. Originario de un apartado pueblo de Kasai en 1925, Lumumba surgió del opresivo entorno del Congo Belga. Dicho territorio se originó como una brutal propiedad personal del rey Leopoldo II, operando únicamente como una gigantesca zona de explota...