"Estoy contento, por supuesto, pero es agridulce. Sí, es genial que el público esté consumiendo contenido coreano en todo el mundo. Y lo aprecian. Pero si piensas en los temas de 'El juego del calamar', hasta dónde estamos dispuestos a llegar para acumular riqueza personal, hasta dónde se ve obligada a llegar la gente, el hecho de que haya resonado con tanta gente en todo el mundo es preocupante. Tienes la sensación de que esta es la realidad para muchas personas, y eso me hace sentir tremendamente triste" , confiesa Lee Jung-jae. "Tuvimos que expresar las experiencias de estos personajes siendo empujados hasta esos extremos. Fue terrible. Cuanto más bonito fuese el escenario del juego y cuanto más infantil y divertido parecía, más horrible era para los personajes y, por tanto, para nosotros como actores. Pienso en lo que pasó en esa serie. Eso imposible no hacerlo. Y me hace pensar en lo que no estoy haciendo. Muchos de nosotros vivimos en sin ser conscientes de...