La policía de la cárcel La Reforma interceptó, por segunda vez en un mes, un felino con una bolsa atada al cuello en la que ocultaba mercancía prohibida en el penal: un teléfono móvil Los presos de Costa Rica están intentando probar nuevos métodos para introducir objetos prohibidos en las cárceles, como teléfonos móviles y drogas. Funcionarios del centro penitenciario de La Reforma, uno de los mayores del país, interceptaron esta semana un gato con una bolsa atada en el cuello en la que llevaba un móvil y sus accesorios. Se trata del segundo caso en el último mes, por lo que sospechan que los delincuentes están tratando de adiestrar a los felinos para cumplir sus fines delictivos. Una tardea nada fácil, como puede constatar quien tenga uno en casa. El gato fue atrapado por oficiales de la policía penitenciaria del Centro de Atención Integral Jorge Arturo Montero Castro, más conocido como La Reforma, situado en San Rafael de Alajuela, 15 kilómetros al oeste de la capital cos...