El rodaje de la película, que hoy se traslada a otra zona de Madrid, ha trastocado esta semana la vida del barrio Violencia y burritos. La calle Santa Isabel, entre Lavapiés y Antón Martín, parecía esta semana México, porque habían venido las gentes del cine y la habían convertido en México. Puestos de comida callejera, coloridos carteles de la Feria de la Torta (“¡la torta más grande del mundo!”), pintorescas bicicletas con sacos de frijoles y figurantes de piel canela. Ahí en medio, la famosa Sarah Connor, de la saga Terminator, encarnada en la actriz Linda Hamilton, llena de porquería y pegándose de lo lindo con otros personajes. En efecto, estaban rodando Terminator 6 y, aunque había expectación, Terminator, es decir, Arnold Schwarzenegger, no iba a venir. Un rodaje cinematográfico es un evento tedioso: para producir una secuencia de acción sin límites hace falta acumular un millón de instantes de tedio. Así estaba el numeroso personal técnico, esperando a cada toma, ve...