La factoría de animación fue clausurada al poco de que Disney adquiriera Fox. Dos años después de que Disney comprara Fox en una de las operaciones más revulsivas del Hollywood contemporáneo, Blue Sky Studios anunció su cierre. No es que fuera una sorpresa: la factoría especializada en animación bajo el control de Fox no parecía tener lugar entre las holgadas propiedades de Disney, y coincidiendo con la crisis del coronavirus trascendió que muchos de sus trabajadores iban a ser reubicados en otras divisiones de animación, cuando no directamente despedidos. El estudio fundado en 1987 afrontaba, así, sus días finales, convirtiéndose Espías con disfraz en su última película mientras Nimona, adaptación de una novela gráfica de Noelle Stevenson, lidiaba con las reticencias de Disney en tanto a su contenido LGTBIQ+ antes de ser finalmente cancelada. Esta semana supimos que el proyecto había sido resucitado a través de la asociación de Netflix y Annapurna, conservando a Chloë Grace Moretz y R...
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