El carácter complicado del actor norteamericano y las últimas acusaciones contra él dinamitaron su salida. La carrera de Shia Labeouf siempre se ha visto envuelta en polémicas, pero ninguna tan difícil para su buen nombre como la de las últimas semanas. Las acusaciones de supuestos abusos y maltratos por parte de este hacia sus exparejas ha hecho que la industria de Hollywood se posicione en su contra, en un año en el que podría haber obtenido un papel destacado con su gran interpretación en Fragmentos de una mujer. Algo que podría costarle muy caro. El pasado septiembre nos enterábamos de que Labeouf abandonaba Don't Worry Darling por problemas de agenda, donde era sustituido por Harry Styles. Unas palabras que ocultaban la verdad de que la responsable de su despido era la directora Olivia Wilde (Booksmart): "la política de 'no capullos' pone a todos al mismo nivel". No solo las denuncias contra Labeouf empujaban a esta decisión, sino que el mal comportamiento ...