Pueda que en el último episodio de Game of Thrones hayamos perdido a Rhaegal. Incluso a Missandei. Pero fuera del vaso de Starbucks, lo siguiente más comentado en las redes tuvo que ver con Ghost, el lobo huargo de Jon Snow que incluso posaba con la orejita mocha después de haber arriesgado su vida por los humanos. Y en Twitter la furia no se hizo esperar porque nadie entendía cómo así por así Jon podía dejar ir a su lomito sin darle siquiera una caricia, una sobadita en la espalda, simplemente sin ningún tipo de afecto. Pero el director David Nutter tiene una explicación "Dado que los lobos huargos son una especie de creaciones por computadora, sentimos que es mejor mantenerlo lo más simple posible. Y creo que se desempeñó de una manera más poderosa de esa forma". Y sí, parece que el presupuesto ya iba en contra de complicar más las cosas y entendemos que con lo que invierten en dragones, flotas de barcos, muertos vivientes y demás, es suficiente ya para...