La actriz desvela lo mal que lo pasó tras ver 'La bruja' por primera vez. Aunque se trate de una de las actrices del momento, flamante ganadora del Globo de Oro por la miniserie Gambito de dama y próxima musa de Edgar Wright en Última noche en el Soho, hace tan solo seis años nadie conocía el nombre de Anya Taylor-Joy. Ya había participado en pequeños papeles, pero fue a los 19 años cuando le llegó su gran oportunidad en La bruja, de Robert Eggers, una proeza terrorífica que le traería reconocimiento mundial. Después llegaría su consolidación en títulos como Múltiple, Purasangre, las más recientes Emma, Los nuevos mutantes o la ya mencionada serie de Netflix, todo un éxito internacional. Sin embargo, La bruja fue la película que nos descubrió su talento y por eso nos alegra especialmente que pronto volverá a reencontrarse con Eggers en The Northman. Aunque para nosotros su papel de Thomasin sigue siendo uno de los más destacados de su carrera y pese a que el filme fue un tri...