Rian Johnson no quería CGI, la marioneta original se había perdido... y, pese a todo, el maestro Jedi acabó dándole una última colleja a Luke Skywalker Polémicas aparte, si disfrutaste con Star Wars: Los últimos Jedi, es muy probable que uno de tus momentos favoritos del filme fuese la reaparición de Yoda. 34 años después de El Imperio contraataca, el maestro Jedi más verdoso regresó del seno de la Fuerza para visitar a su ex pupilo Luke Skywalker, revelarle alguna verdad cósmica que otra y, de paso, propinarle uno de sus míticos bastonazos. Y, además, no lo hizo en forma de CGI, sino en la de una marioneta como la que Stuart Freeborn construyó en 1980. Según ha revelado Neal Scanlan, diseñador de criaturas de la película, recrear a Yoda sin CGI fue un trabajo difícil donde los haya. Para empezar, porque su intención y la del director Rian Johnson era contar de nuevo con Frank Oz, el artista que animó a Yoda en su primera aparición y que le ha prestado su voz desde en...