"Doy las gracias a la academia por este honor y a nuestro estudio, A24, por hacer una película tan atrevida. Gracias a Darren Aronofsky y Samuel D. Hunter [director y guionista de la película] por darme un salvavidas. Habéis desnudado vuestros corazones tamaño ballena para que pudiéramos ver vuestras almas". "Empecé hace 30 años en este negocio y las cosas no siempre han sido fáciles, pero siempre conté con una facilidad que no agradecí lo suficiente en su momento, hasta que dejé de tenerla" , ha relatado Fraser, refiriéndose al apoyo de los suyos. "Es como si hubiera estado en una expedición al fondo del océano y el aire me llegara a través de un tubito, que vigilaban mis hijos". Fraser se ha referido a sus tres hijos durante su discurso, aunque en pantalla solo aparecioeron dos. Al tercero, Griffin, diagnosticado con autismo a los dos años, le ha dedicado el actor sus palabras más emotivas: "Te quiero".