"El buzo de seguridad llegó a unos 10 pies de la superficie y me metió un regulador en la boca que no había pasado por revisión. (...) Solo respiré agua. En ese momento estaba ya en un punto de control, y a los buzos de seguridad se les enseña a sujetarte para evitar que sufras una embolia y que tus pulmones se expandan demasiado al subir. Pero no tenía forma de decirle que el regulador no estaba funcionando. Así que le di un puñetazo en la cara, nadé hasta la superficie y salvé la vida", declaraba Cameron a Variety.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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