Christian Bale dedicaba seis horas al día en la silla de maquillaje para dar vida al monstruo de Frankenstein en 'The Bride', y gritaba como loco para no perder la cordura
Durante una entrevista con Entertainment Weekly, Bale declaraba: "Gritaba como un loco, todos los días. Solo para liberar la desesperación, toda esa autocontrol que uno tiene que mostrar cuando está sentado tanto tiempo. No quería hacerlo conduciendo al trabajo porque pensaba que podría causar un accidente. Y no quería hacerlo solo porque pensaba que todos pensarían que me estaba volviendo loco. Madre mía, te lo aseguro, todo el equipo se involucró al final porque la gente nos oía gritar. Abríamos las puertas y, poco a poco, un poco como en la revolución de la novia, algunos decían: '¿Podemos hacerlo también?'. Y al final, había como 30 personas que nos oían y corrían al tráiler de maquillaje para unirse y gritar también".

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