En la noche del 23 de marzo de 2003, apenas tres días después de que Estados Unidos iniciara la invasión de Irak (el 20 de marzo de 2003, bajo el mando del presidente George W. Bush), el cineasta Michael Moore subió al escenario de los Premios Oscar para aceptar el galardón al Mejor Documental por Bowling for Columbine. En un momento cargado de tensión global, aprovechó su discurso de aceptación para lanzar una dura crítica contra la guerra recién comenzada y contra Bush y dijo: "En nombre de nuestros productores Kathleen Glynn y Michael Donovan de Canadá, quiero agradecer a la Academia...Nos gusta la no ficción. Vivimos en una época en la que tenemos resultados electorales ficticios que eligen a un presidente ficticio. Vivimos en una época en la que tenemos a un hombre que nos envía a la guerra por razones ficticias, ya sea la ficción de la cinta adhesiva o la ficción de las alertas naranjas. Estamos en contra de esta guerra, Sr. Bush. ¡Qué vergüenza, Sr. Bush! ¡Qué vergüenza!".
"Se están quedando cortos en muchos lugares y ese es el único lugar al que pueden acudir para sentir que tienen algo en la escala del poder" , dijo en el podcast ‘High Low with EmRata’ "Esa es una niña, ella es una niña. Su corteza prefrontal todavía funciona como una niña. Por lo tanto, un hombre que persigue a una mujer tan joven es un maldito depredador" , complementó en sus stories de Instagram.

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