“Probablemente mi mejor oportunidad fue Django, porque es el personaje más malvado que ha interpretado y generalmente premian a los negros por interpretar gente horrenda”, sugiere. Pero los Oscar no dejan de ser “un concurso de popularidad” que no suele tener en cuenta la vocación del cine como entretenimiento. “Esta es la noche en la que Hollywood celebra el puto Hollywood”, insiste, y cree saber a qué se debe su baja popularidad en los últimos años.
Fuente: Cinemanía

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