"De todas las cosas en la película que pensé que podrían molestar a la gente, nunca imaginé que serían los camarones. Y esa nota solo vino de hombres. Era algo como ‘Vamos, cálmate con los camarones’. Creo que los incomodó porque se retrataba de una manera que les pareció exagerada. Querían que Sue empujara a Elizabeth contra el espejo solo una vez, pero yo necesitaba que lo hiciera ocho veces. También querían reducir las escenas de las inyecciones, cuando la realidad es que las mujeres se someten a procedimientos extremos en busca de lo que creen que les traerá felicidad".
"El monstruo es la parte más vulnerable de mí que expresé en el filme. Así que cuando la gente lo rechazó, dudé mucho. Pero luego pensé: ‘¿Incluso los monstruos tienen que conformarse a ciertos estándares de belleza?’ Eso me pareció absurdo. Demi respondió a este guion porque estaba en un punto de su vida donde buscaba emanciparse de la prisión que puede convertirse la imagen", declaraba Fargeat en una reciente entrevista (vía Tomatazos).

Comentarios
Publicar un comentario