En la ceremonia del Estado de la Unión celebrada el martes noche, Donald Trump recordó al defensor político de derecha Charlie Kirk, quien fue asesinado a tiros en público el año anterior, y enfatizó que 'no debería haber violencia política de ningún tipo', en un momento en que su esposa Erika Kirk se conmovió en la audiencia.
En medio de su tributo a quienes han impactado positivamente a Estados Unidos en tiempos recientes, Trump se detuvo para honrar a su 'gran amigo Charlie Kirk'. Mientras la transmisión mostraba a Erika Kirk entre el público, ella se emocionó hasta las lágrimas cuando el presidente describió los fatales instantes finales que vivió Charlie.
Con lágrimas en los ojos, Erika se secó el rostro al ver cómo toda la audiencia se levantaba en ovación por su esposo fallecido. En su mensaje a la nación sobre la muerte de Charlie, Trump subrayó que tenemos que recordar que somos "una nación, bajo Dios" y que debemos "rechazar rotundamente cualquier tipo de violencia política".

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