Jamie Lee Curtis cargó contra la superficialidad de Hollywood y admitió que someterse a cirugías plásticas la hizo sentir como un fraude
Durante su participación en el podcast conducido por Michelle Obama y Craig Robinson, la famosa actriz de 67 años abordó sin filtros la falta de autenticidad en la industria del cine. Además, detalló los motivos que la llevaron a ceder ante las exigencias estéticas del medio y relató el proceso para aceptarse y quererse a sí misma mientras suma años.
“Las cosas pasan, el envejecimiento pasa. O sea, nos llegará a todos, por cierto. No es solo Hollywood. También es la tecnología, también son las redes sociales, también es el filtrado. Lo que antes llamábamos retoque fotográfico ahora es simplemente filtrado. Todo es una farsa. Es solo una farsa, es el complejo industrial cosmecéutico, que en muchos sentidos es tan insidioso como el complejo militar-industrial lo es en lo que respecta al dinero. Así que, en definitiva, se trata de dinero, ¿no?. Y es la idea de decirle a alguien que ‘esto te va a cambiar y te va a hacer mejor, y por lo tanto, mejor significa que serás más querido, tendrás más éxito’. Es un círculo vicioso de tonterías, pero se aprovecha de nuestras inseguridades más profundas. Para mucha gente, se trata de su apariencia.
Nunca he sido guapa. Y lo digo en voz alta… No era guapa de esa manera. No era guapa como se considera guapa a las chicas. Era mona. Puedo verme bien. Puedo verme muy bien, pero eso no era lo mío. Y eso es muy importante para mí porque nunca fue en lo que me basé. He cedido a la tentación, y lo he comentado muchas veces, de probar de todo. He extraído la grasa, he cortado la grasa. He intentado hacer lo que hace la gente, lo que todo el mundo hace, y no funciona. Pasan muchas cosas. No funciona, en primer lugar, por el problema de autoestima. Porque al final te miras al espejo y te das cuenta de que has usado algo externo para cambiar algo y hacerte ‘mejor’. Pero no eres mejor porque sigues siendo la misma persona que eras antes. Creo que en realidad te hace sentir como una impostora, y creo que genera odio hacia uno mismo. Y para mí, aceptar mi aspecto es parte del amor propio. La gente se comparaba conmigo de la misma manera que yo me compararía con otra persona. Sé lo que se siente al ver la foto de una mujer hermosa y pensar: 'Nunca voy a ser así".

Comentarios
Publicar un comentario