Así definía Marlon Brando a Charles Chaplin: 'Es el hombre más sádico que he conocido. Un tirano egoísta y un tacaño'
A los 77 años, Charles Chaplin eligió a Marlon Brando para protagonizar la que terminaría siendo su última película: la comedia romántica "A Countess from Hong Kong" (1967). Ambientada en un transatlántico que viaja de Hong Kong a San Francisco, la historia sigue a Ogden Mears (Brando), un diplomático estadounidense que descubre en su camarote a una enigmática polizón encarnada por Sophia Loren, una aristócrata y exbailarina rusa caída en desgracia que intenta escapar hacia los Estados Unidos.
Marlon Brando aceptó el papel muy entusiasmado, pero la filmación resultó ser una enorme decepción. Años más tarde, en sus memorias tituladas "Songs My Mother Taught Me", publicadas en 1994 detalló su amarga experiencia con Chaplin, revelando que el rodaje destruyó la imagen del genio al que había admirado desde que era un niño.
“Genio cómico o no, cuando fui a Londres a trabajar con él, ya mayor, Charlie Chaplin era un hombre terriblemente cruel. Tenía casi setenta y siete años cuando me ofreció el papel de un diplomático llamado Ogden Mears en "A Countess from Hong Kong". En esta comedia ambientada a bordo de un crucero de lujo entre Hong Kong y San Francisco, Sophia Loren interpretó a una ex bailarina de salón empobrecida que se refugiaba en mi habitación”.
Con el paso de los días, la filmación se volvió cada vez más tensa. Lo que prometía ser una colaboración histórica entre dos leyendas de la pantalla grande terminó transformándose, según las propias palabras de Brando, en una auténtica pesadilla para el actor: “Pero ‘A Countess from Hong Kong’ fue un desastre, y mientras la rodábamos descubrí que es el hombre más sádico que he conocido. Un tirano egoísta y un tacaño. Acosaba a la gente cuando llegaba tarde y los regañaba sin piedad para que trabajaran más rápido. Lo peor de todo era que trataba con crueldad a su hijo Sydney, mi compañero de reparto. Delante de todos, lo humillaba constantemente: ‘¡Sydney, eres un est*pido! ¿No tienes la inteligencia suficiente para saber cómo poner la mano en el pomo de una puerta? Sabes lo que es un pomo, ¿verdad? Solo tienes que girar el pomo, abrir la puerta y entrar. ¿Verdad que es fácil, Sydney?’. Chaplin le habló así a su hijo una y otra vez. Oona O'Neill, la esposa de Charlie, siempre estuvo presente, pero nunca defendió a su hijastro. Era doloroso verlo. Un día llegué al set unos quince minutos tarde. Me equivoqué y no debería haber llegado tarde, pero sucedió. Delante de todo el elenco, Chaplin me reprendió, avergonzándome, diciéndome que no tenía sentido de la ética profesional y que era una vergüenza para mi profesión”.

Comentarios
Publicar un comentario