El intérprete originalmente ni quería recibir reconocimiento por su trabajo en la saga intergaláctica.
"George quería —perdón por la expresión— una voz más oscura. Así que contrata a un chico nacido en Mississippi, criado en Michigan, que tartamudea. Y esa era la voz. Ese era yo", recalcó.
En la trilogía original de la Saga Skywalker, el hombre detrás del casco de Darth Vader siempre fue David Prowse. Sin embargo, efectivamente sus parlamentos fueron remplazados con los de James Earl Jones, quien a pesar de ser un niño aquejado por la tartamudez, logró consagrarse en su adultez como una de las voces más emblemáticas de Hollywood. Claro que eso no lo sabía cuando reclamó su primer pago por Una nueva esperanza.
"¡Tuve suerte, a pesar de todas estas supuestas desventajas, [de conseguir] un trabajo que pagó $7 mil dólares!", comentó al AFI. "Pensé que era buen dinero. Y pude ser una voz en una película".
No es que Jones le reproche a la extinta 20th Century Fox no haberle concedido una mejor remuneración. En realidad, él mismo prefirió mantenerse al margen de todo reconocimiento, al punto de solicitar que no le dieran ningún crédito por la película original y su secuela El imperio contraataca de 1980. Su nombre apareció junto al de Mark Hamill, Harrison Ford y Carrie Fisher hasta la conclusión de aquella trilogía, El regreso del Jedi de 1983.
Fuente: Cine Premiere

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