“Todavía estoy traumatizada. No puedo hablar de ello. Me violenta”, aseguró para compartir sus pensamientos al respecto: “No podía creer que siguiera sentado ahí, como un imbécil. ¿No deberías estar ahí sentado con un abogado o con la policía de Los Ángeles, hijo de puta?”. Sykes sigue muy molesta por lo que ocurrió, aunque también entiende que Smith no pasaba por su mejor momento.
“Cuando le dejaron quedarse en la sala y disfrutar del resto del espectáculo para aceptar el premio, me dije ‘qué asco’. Es un mensaje equivocado. Si agredes a alguien, te expulsan del edificio y se acabó”, insiste. “Que le dejaran salir me pareció asqueroso”.
Fuente: Cinemanía

Comentarios
Publicar un comentario