En una charla con GQ (recogida por IndieWire), Moore comentó que no recibió de buena gana la carta que le envió el creador de The Leftovers: "Creo que empezaba: 'Querido señor Moore, soy uno de los hijos de perr* que ahora mismo están destrozando Watchmen", lo cual no es el mejor comienzo posible.
Según prosigue el guionista, la misiva de Damon Lindelof (creador de la serie) proseguía con "divagaciones neuróticas" y concluía preguntándole cómo se pronuncia "Ozymandias". "Mi réplica fue arisca, y probablemente hostil, diciéndole que en Warner tenían claro que ni ellos ni sus empleados deberían ponerse en contacto conmigo bajo ningún pretexto".
"También le expliqué que había renegado de la obra en cuestión, en parte porque la industria del cómic y del cine habían creado cosas que no tenían nada que ver con mi trabajo, pero que quedarían asociadas a él en el imaginario colectivo", prosigue Moore, cuya hostilidad a las adaptaciones de sus cómics es legendaria.
La conclusión de la carta, refiere el escritor, dejaba las cosas aún más claras: "Mira, para mí esto es vergonzoso. No quiero tener nada que ver ni contigo ni con tu serie. Por favor, no vuelvas a molestarme".

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