“Es muy difícil ver esto porque siento pena por este tipo, este tipo está fuera de control”. Y continuó: “No sabía lo que me pasaba. Lo siento mucho por este tipo, estaba pasando por demasiadas cosas… y soy yo, y no entendía qué estaba pasando”. Finalmente Perry asegura estar “muy agradecido de no ser ya él”, confirmando que por fin se encuentra completamente sobrio.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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