"Es una crónica del ascenso y la caída de uno de los movimientos políticos más importantes de la historia de la democracia española. Pero sobre todo es la historia de un grupo de amigos que soñó con cambiar las cosas y de cómo el sistema acabó destruyéndolos. De cómo somos capaces de destrozar a nuestros seres más queridos con tal de seguir persiguiendo un sueño", reza el comunicado de Bambú Producciones (responsable de la serie).
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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