Durante el rodaje de "Quick Change" en 1990 Murray le dijo a la actriz que quería probar un aparato de masajes.
“Le digo ‘no, no, no, gracias’, y él sigue con eso”, revela Davis. “Y yo sigo diciendo ‘no’ hasta el punto de que habría tenido que gritarle ‘¡deja de pedírmelo, jod*r!, no voy a hacerlo, ¿lo entiendes?’. Pero era muy tímida para hacerlo. Así que me senté en la esquina de la cama y le dejé hacerlo, y él lo hizo durante un segundo, y no me preguntó si me gustaba ni nada. Así que me di cuenta de que solo quería ver si podía obligarme a hacer algo inapropiado”. La actriz denuncia cómo Murray pudo someterla a esa humillación sin que los productores que estaban en la sala hicieran nada por impedirlo. “Les miré esperando a que dijeran ‘vamos, Bill, déjalo’ o algo así. Pero no lo hicieron”, explica.

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