“Nunca los probamos hasta una noche en la que trabajábamos en el laboratorio”, explicaba Cranston. “Y de pronto veo a Aaron Paul meter la mano en un puñado de nuestro producto y empezar a echarse la metanfetamina en la boca”.
“Le digo, ‘¿qué estás haciendo? No puedes comerte el producto’. Le digo ‘¿de verdad te estás colocando con esto?’, y él responde ‘es azúcar, ¿lo has probado?’. Digo ‘no, no lo he probado’. Y me dice ‘oh, deberías probarlo’. Y yo ‘creo que no’”, continua Cranston. “Supongo que aún estaba dentro del personaje porque Walter White no lo haría. Pero él insistió ‘prueba uno, venga’. Así que ‘muy bien, para que te calles’, y probé uno y estaba bastante bueno. Así que nos comimos toda la metanfetamina”, confesaba al programa Hot Ones conducido por Sean Evans.

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