“Si tuviera que elegir un episodio que fuera aun más perfecto que todos los otros de la lista [de Vanity Fair], tendría que ser el episodio final de Six Feet Under. Me gustaba bastante la serie, aunque no tanto como amaba Rome o Deadwood o Fargo o algunos otros programas que faltan en la lista; pero ese episodio final es, por mucho, el mejor final en toda la historia de la televisión, y no puedo imaginar cómo alguien podría hacer mejor”, escribió Martin en su blog.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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