“Alquilaron el hotel Plaza en Nueva York, que yo poseía en ese momento. Estaba muy ocupado y no quería hacerlo. Fueron muy amables, pero sobre todo persistentes. ¡Estuve de acuerdo y el resto es historia! Ese pequeño cameo despegó como un cohete y la película fue un gran éxito, y sigue siéndolo, especialmente en la época navideña. La gente me llama cada vez que lo transmiten”, escribió Trump en dijo en su plataforma de redes sociales Truth Social.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

Comentarios
Publicar un comentario