“Las películas se hacen con un/a cineasta y un equipo de artistas a su alrededor. No se puede hacer arte basándose en números y algoritmos. La audiencia es extremadamente inteligente, pero los ejecutivos han comenzado a pensar que no lo son. Aún así, la audiencia siempre va a poder reconocer lo que es mierda”, declaraba Johnson a The Hollywood Reporter.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

Comentarios
Publicar un comentario