“Creo que en términos emocionales, realmente intentamos durante bastante tiempo incluir tanto a la vergüenza como a la culpa en la película. La vergüenza es más bien el autodesprecio, esa cosa que te ataca. Y hablamos con equipos expertos sobre eso. La vergüenza realmente no es algo bueno para ti porque solo se trata de atacarte a ti. Mientras que la culpa tiene que ver con asumir la responsabilidad y es un comportamiento, no quién eres”, declaraba Meg LeFauve en reciente entrevista con Comic Book.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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