La madurez y el crecimiento de Hughie nos resultan desgarradores y gratificantes a partes iguales al verlo aceptar la última lección de su padre: dejar de aferrarse a todo el mundo con tanta fuerza. Sin duda, es una lección que resonará en innumerables espectadores. Cuando se trata de la muerte, siempre es mejor honrar la elección de un ser querido si puede elegir cómo quiere morir.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".
Comentarios
Publicar un comentario