"Jenn (directora de Frozen 2) y yo empezamos a grabar el diálogo y no podía terminarlo sin llorar. Esas primeras grabaciones fueron brutales y recuerdo que sentí que estábamos haciendo algo que iba a tener un gran impacto. Al final de la grabación, no había ni un solo ojo seco en la sala. Recuerdo que mi esposa me llamó por FaceTime durante la sesión y su respuesta al ver mis ojos hinchados y rojos fue ‘Dios mío, ¿Qué diablos te están haciendo ahí?’ No podía distinguir si estábamos grabando una secuela de Frozen o de La decisión de Sophie", fueron las palabras de Josh Gad (Olaf) publicadas en su reciente libro "In Gad We Trust".
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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