"Interpreto los sentimientos de la gente sobre esta película como pasión por ella. Y qué honor poder ser parte de algo por lo que la gente siente tanta pasión. No siempre vamos a tener los mismos sentimientos que todos los que nos rodean y todo lo que podemos hacer es dar lo mejor de nosotros. Entiendo que la conversación surge de que la comunidad no quiere ser vista como un monolito. Pero la realidad de ser latino y trabajar en esta industria es que tratamos de representar a toda la diáspora. Sé dónde he estado, lo represento en mi narrativa y lo llevo en mi corazón todos los días. Nadie puede decirme nunca que no es parte de mí. Puedo ser una princesa latina", declaraba Zegler a Vogué México.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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