Durante una entrevista con IdieWire, Matīss Kaža de 29 años y productor de "Flow" declaraba: "Fue un gran desafío, ya que tuvimos que encontrar la manera de lograr la mejor animación posible de los personajes, lo cual era fundamental para que se sintiera natural. Pero, claro, ser coproductor mayoritario de un país pequeño implicaba trabajar con muchas limitaciones. Así que contratamos a muchos animadores franceses muy jóvenes, de veintitantos años, la mayoría probablemente recién salidos de las escuelas de cine. Estaban muy motivados para trabajar en el proyecto e hicieron un trabajo excelente. Claro que vieron muchos vídeos de gatos en internet como referencia para el movimiento felino. Pero creo que ahora, con esta película en su currículum, todos tienen un futuro brillante por delante, en muchos proyectos maravillosos. Así que estamos muy contentos de que haya salido como salió. Además, sé que mucha gente tiene envidia porque es una película de tan bajo presupuesto. Pero, en el futuro, seguiremos trabajando de forma similar con coproducciones europeas, porque eso nos permite tener esa libertad creativa que a veces está restringida en sistemas más grandes como Hollywood".
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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