Durante una entrevista con Jimmy Fallon en 2014, Ruffalo declaraba: "Tengo una hija en preescolar y, en un evento para padres, me senté con ella mientras coloreaba junto a un niño llamado Nicolás. De repente, él me miró fijamente y preguntó: '¿Usted... usted es Hulk?' Intenté responder con calma: 'Bueno, yo... la verdad es que...'. Pero antes de que pudiera terminar, mi hija gritó con emoción: '¡Sí! ¡Él es Hulk!'. Nicolás, con los ojos bien abiertos, me dijo: '¿Puedes transformarte en Hulk?'. Yo intenté salir de la situación diciendo: 'Es que yo...' pero mi hija insistió: '¡Hazlo, papi, hazlo!'. Así que no tuve opción… empecé a fingir la transformación. Y él gritó: '¡NO, NO, NO!' mientras retrocedía asustado".
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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