“He estado trabajando mucho por mi cuenta y sigo haciendo películas. Estoy muy emocionado de volver a trabajar de forma sustancial porque tengo muchísimas historias que contar. […] Estoy profundamente agradecido con quienes en mi sector me apoyaron, con quienes estuvieron dispuestos a esperar el resultado de los tribunales antes de decidir qué sentían por mí. Esas personas tienen mi confianza, y haré todo lo posible por conservarla el resto de mi vida”, declaraba Spacey en el 'Italian Global Series Festival', en Rímini-Italia.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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