"No he interpuesto ninguna demanda. La persona que lo dijo está mal informada. No he decidido lo que haré en el futuro. Ustedes escriben historias pensando cómo creen que deberían ser. Ni siquiera han respetado mi derecho a no declarar nada sobre estos temas. Como consecuencia de esta serie, han buscado en los archivos y han desempolvado todas las entrevistas del pasado, que están en otro contexto, y las han utilizado en mi contra. En la vida real, con seres humanos, no con personajes de telenovela, hay muchas cosas que tomar en cuenta. Aunque me debo al público, yo no soy propiedad de los medios. Mi nombre, mi imagen y mi vida, son míos. Cuando yo tenga algo que informar, lo sabrán todos, por mí", escribía Meza en su cuenta de Instagram.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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