“Hablé de cómo me sentí en esta gran película. Se estrenó justo después de la COVID, así que tuve un año y medio en casa pensando: '¡Ay, cuando salga esto!'. Pero luego salió, recibió muy malas críticas y no le fue muy bien. Me destrozó muchísimo. Fue entonces cuando pensé: 'Necesito ir a terapia para entender esto'. Pensé: 'Oh, este será mi trabajo durante los próximos 10 años'. Firmé para seis películas. Firmé para un videojuego. Firmé para una atracción de un parque temático. Te hacen firmar para todo esto. Y piensas: 'Estos son los próximos 10 años de mi vida, así que estaré haciendo películas de Marvel todos los años y, entre tanto, haré mis propias cositas, lo que me apetezca'. Y luego nada de eso pasó”, declaraba Nanjiani durante su aparición en el podcast "Working It Out".
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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