"Después de ganar el Premio de la Academia, pensarías: ‘Voy a recibir papeles protagónicos aquí y allá.’ [Pero ellos decían]: ‘Oh, Lupita, nos encantaría que hicieras otra película donde seas una esclava, pero esta vez estás en un barco de esclavos.’ Ese era el tipo de ofertas que recibía en los meses posteriores a ganar mi Óscar. Había artículos de opinión preguntándose: ‘¿Es este el principio y el fin de la carrera de esta mujer africana de piel oscura?’ Tuve que hacer oídos sordos a todos esos teóricos porque al final del día yo no soy una teoría, soy una persona real. Me gustaría ser una guerrera alegre y cambiar los paradigmas de lo que significa ser africana, y si eso implica trabajar un proyecto menos al año para asegurar que no perpetúo los estereotipos que se esperan de la gente de mi continente, entonces déjenme hacerlo", declaraba Nyong'o en una reciente entrevista con CNN Africa.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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