“Siempre me he sentido muy agradecida de que nuestra banda pueda formar parte de esa conversación. Es fundamental que la gente se sienta bienvenida a la fiesta. Siempre he dicho que todos son bienvenidos a nuestros conciertos. Pero no quiero racistas, ni sexistas, ni gente que piense que las personas trans son una carga. Creo que ahora mismo soy firme en mi postura. Espero que, de forma natural, quienes albergan esas ideologías dañinas no se sientan bienvenidos, porque al entrar se darán cuenta de que aquí estamos todos, todos unidos por algo positivo. Todos son bienvenidos si creen que todos deberían serlo… ¡Si no lo creen, no son bienvenidos!”, declaraba Williams con Clash Music.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

Comentarios
Publicar un comentario