"Fue una gran decepción. Tenía 17 años, ¿sabes? Rompí a llorar. Fue muy triste. Recuerdo bastantes cosas que nunca se hicieron. Pero recuerdo que fueron muy difíciles. Para llegar a donde estoy, hay que haber fracasado más de lo que se ha logrado. Creo que la gente no se da cuenta de que, cuando lo ve desde fuera, hay que ser alguien que se sienta cómodo con el fracaso y con arriesgarse constantemente. Ese fracaso no te define. Simplemente tienes que fracasar mejor, y seguir fracasando mejor... para poder afrontar esta elección profesional", declaró Hardin a Entertainment Weekly.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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