"La historia de Max era nuestra forma de comunicar cómo nos sentíamos muchos en la secundaria, y lo mismo ocurría con lo que estaban viviendo los chicos. … Sí, la secundaria fue realmente difícil, pero en ese entonces no había mucha conciencia sobre la salud mental. No era algo de lo que se hablara. Ahora, al recordarlo, entiendo por lo que estaba pasando. Pero da más miedo cuando no entiendes lo que te sucede. Simplemente sientes que algo anda mal. Lo mejor que me ha pasado con esta serie es cuando jóvenes, algunos ya mayores, se me acercan y me dicen que la serie les ayudó a superar esos momentos", declaraba Matt Duffer a Variety.
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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