En un vídeo compartido en su cuenta de Instagram, Close declaraba: "Desde lo que volvió a suceder en Minneapolis, siento que debo decir algo. Así que he escrito algo que voy a leer. He estado mayormente fuera de EE.UU. desde septiembre pasado, así que hemos observado cómo el resto de nuestra democracia está siendo sistemáticamente destripada y despedazada junto con instituciones que, en un pasado reciente —aunque nunca perfectas—, estabilizaron la sociedad y apoyaron al pueblo estadounidense. Estoy indignada y asqueada por lo que está ocurriendo bajo el régimen de Trump. La crueldad, la inhumanidad y la arrogancia, la corrupción voraz, la cobardía, la hipocresía repugnante, la manipulación descarada de los hechos y, ahora, el asesinato a sangre fría de ciudadanos estadounidenses. Desde hace mucho tiempo he sentido que hay miles y miles de ciudadanos estadounidenses con sótanos llenos de armas. Temo que ICE les esté dando la excusa para apretar el gatillo. Los humanos somos una especie conflictiva. Desde que salimos de las cuevas, hemos sido tribales, territoriales y violentos. Los Estados Unidos de América han sido tribales, territoriales y violentos desde el principio. La democracia es la forma de gobierno más idealista y ambiciosa porque exige que todos los individuos participen por el bien de todos, por la sociedad. E pluribus unum: de muchos, uno. Nunca perfecta porque nosotros somos imperfectos. Pero en su esencia, la idea de que todos somos creados iguales y tenemos derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad fue revolucionaria cuando se concibió y lo sigue siendo. No la búsqueda de enemigos ni la búsqueda de grandes riquezas que signifiquen empobrecimiento para otros, sino la felicidad.La democracia exige compromiso, pero el compromiso no significa venderse por ganancia personal o venganza. Siento, percibo desde aquí, que el gran cuerpo político estadounidense se está agitando, despertando y tomando conciencia de lo que está ocurriendo, de lo que el régimen de Trump intenta hacer a nuestro amado país y a sus ciudadanos. Se está despertando. Está tomando nota.Y créanme: habrá un infierno que pagar."
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

Comentarios
Publicar un comentario