Durante una entrevista con People, Lillard declaraba: "Creo que es un cineasta encantador, y sentí que me dieron un puñ*tazo en la boca, fue un poco decepcionante. Me sentí como si hubiera mu*rto y estuviera en el cielo viendo a todos enviar sus tuits de RIP. Fue como formar parte de tu propio velorio, como estar sentado allí, viviendo todas las cosas bonitas que la gente dice después de morir... Todos, desde la gente que estaba en el centro comercial este fin de semana con mis hijos hasta George Clooney, James Gunn y Mike Flanagan, han sido muy generosos al decirme cuánto me quieren y cuánto les gusta mi trabajo".
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

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