En una entrevista con el medio argentino Página12, el rapero, cantante y multiinstrumentista argentino-peruano declaraba: "El disco es bastante latinoamericanista y habla de la mezcla. Mi historia de vida es una mezcla. Me gusta la palabra argentinidad, porque nadie sabe explicar muy bien qué es ser argentino y todos lo saben. Es una mezcla bárbara y todos tienen documento argentino. Al banalizarse tanto todo el debate público, como que nada importa tanto ya. La explosión de rac*smo y fasc*smo que se ve es virtual. Siempre estuvo, pero ahora lo pueden expresar en un lugar en el que no corren peligro al hacerlo. Porque si te dicen algo en la calle, es probable que se coman un par de bifes. El fasc*smo encontró en el mundo digital un lugar donde puede ser sin consecuencia".
Por medio de su cuenta de X el cantautor y trombonista de origen puertorriqueño escribía: "Los manejadores de Bad Bunny intentaron salvar su actuación y convirtiérla en un gran éxito. Ellos fueron muy inteligentes al hacer que se retractara vistiéndose de mujer, también le hicieron mostrar la bandera azul cielo junto a la bandera pecosa, algo que nunca abogaría. Luego lo protegieron con Lady Gaga, que no conoce su tras*ro de un agujero en la pared. Pero el mayor perdedor, el mayor perdedor, fue Ricky Martin, que sonaba como una mi*rda y cantó una canción antiestadounidense sobre no dejar que Puerto Rico se convirtiera en Hawái. Esto de un "nacionalista socialista" que elige vivir en South Beach, criando a su hijo g*y adoptivo y a su marido comiendo poll*".

Comentarios
Publicar un comentario