El maestro predilecto de Taylor Swift, quien posteriormente se desempeñó como su escolta de seguridad, perdió la vida a los 69 años a causa del cáncer el pasado 3 de julio, coincidiendo trágicamente con la fecha en que la cantante celebraba su boda con Travis Kelce en Nueva York. Según declaraciones de su propia familia recopiladas por The Telegraph, el señor Kirk Schwabe otorgó su última entrevista antes de fallecer para expresar su total respaldo al matrimonio de la artista, manifestando su absoluta convicción en que Kelce es un excelente compañero y dejando claro su apoyo con las palabras: "Confío en el criterio de Taylor. Ella sabe qué es lo mejor".
Su esposa, Janet, comentó que "él la trataba igual que a sus propias hijas".
Sarah, su hija, añadió: "Mi padre tenía una forma extraordinaria de hacer que la gente se sintiera vista, valorada y protegida. Ya fuera alguien de la familia, uno de sus alumnos o alguien como Taylor, cuyo camino se cruzó con el suyo, él se preocupaba profundamente por las personas. Ese es el legado que deja".
Antes de unirse al equipo de la estrella del pop, el señor Schwabe se había desempeñado como oficial de policía en Chicago y, posteriormente, dictó la materia de justicia penal a la propia Swift durante su etapa en la escuela secundaria Hendersonville en Nashville, entre los años 2004 y 2006. Más adelante, en 2009, decidió abandonar su empleo formal tras recibir una solicitud directa por parte de la familia de la artista para empezar a trabajar junto a ella, justo en el período en que su trayectoria musical comenzaba a experimentar un ascenso masivo en la industria.

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