De cara al lanzamiento de "The Social Reckoning" el próximo 9 de octubre, el cineasta Aaron Sorkin ha decidido romper el silencio sobre varios de los puntos más comentados de la producción: los motivos tras las regrabaciones, las escasas proyecciones de prueba y la razón por la que no se menciona de forma explícita a Trump, aun cuando el asalto al Capitolio del 6 de enero resulta clave en la narrativa de la película.
En una reciente conversación con Vanity Fair, Sorkin aclaró que las filmaciones adicionales —efectuadas tras la difusión del avance— no estuvieron motivadas por la respuesta dividida del público, sino únicamente por la búsqueda de "mejorarla". "No estábamos corrigiendo nada", puntualizó el cineasta. "Hay dos tipos de regrabaciones: una es 'Oh, estamos en problemas. Necesitamos volver a grabar esto'. Y eso suele ocurrir en películas de superhéroes de 150 millones de dólares. El otro tipo de regrabaciones es 'Oh, realmente nos gusta esta película. Es buena. Vamos a mejorarla'".
Sorkin detalló que Tom Rothman, presidente y director ejecutivo de Sony Pictures, le consultó si existiría alguna escena que desearía rehacer si tuviese la oportunidad. "Sí, volvería atrás, reescribiría y volvería a filmar todo", manifestó el cineasta, aunque precisó que únicamente dos secuencias necesitaban ajustes desde su perspectiva. "Así que abrió la chequera y nos dio tres días de rodaje".
A pesar de lo fundamental que resulta el trasfondo político para los acontecimientos reales relatados en el filme y su reconstrucción del 6 de enero, la figura de Trump no es nombrada de manera explícita en "The Social Reckoning", una postura creativa que Aaron Sorkin defiende firmemente.
“Quiero dejar claro que nunca me pidieron que no mencionara a Trump por su nombre”, afirmó el cineasta. “Entregué el guion y uno o dos días después me reuní con Tom Rothman, quien estaba muy entusiasmado con el proyecto. Y le prometí, sin que me lo pidiera, que no veríamos ningún cartel de Trump, ni ‘Make America Great Again’. La película trata sobre el papel de Facebook y el auge de la división, el extremismo y la polarización política en el país. No se trata de una cuestión de rojos y azules, aunque, obviamente, se percibirá de esa manera”.
Sorkin reveló además que una secuencia en la que una alta ejecutiva de la compañía expresa: "No sé qué se cree que está haciendo esa z*rra", debió reescribirse para retirar el insulto por indicación del bufete de abogados externo contratado por Sony. "El abogado dijo: 'A menos que puedan demostrarme que en algún momento una alta ejecutiva de Facebook se refirió a una exempleada como una z*rra, no pueden hacer eso'. Así que fue así".
Respecto a las proyecciones de prueba, Sorkin señaló que la productora "tenía una verdadera preocupación por el secreto", motivo por el cual cada sesión de prueba contó apenas con "70 personas en los estudios, todos ellos empleados de Sony". "No es una muestra representativa", concluyó el cineasta.

Comentarios
Publicar un comentario