Antes de alcanzar la fama global, la actriz israelí Gal Gadot consideró seriamente abandonar su carrera en Hollywood y regresar a su país natal a mediados de la década de 2010, debido a que no se sentía conforme con su progreso profesional a pesar de haber participado en la saga Fast and Furious; un pasaje de su vida que reveló recientemente durante su entrevista con Josh Horowitz en el podcast "Happy Sad Confused" en el marco de la promoción de su película "The Runner".
“Había llegado a un punto de mi carrera en el que tuve tantos ‘casi’ que mi nombre ya no era lo suficientemente conocido. Yo ya era madre y mi marido tenía todos sus negocios en Isr*el, así que le dije que no estaba segura de querer seguir persiguiendo esto. Fue demasiado difícil. Puedo afrontar retos, pero estos no estaban a mi alcance. Pensé: ‘Tanto trabajo y no llego a ninguna parte; tal vez vuelva a Isr*el y termine mi carrera’”.
No obstante, su rumbo cambió radicalmente tras recibir la llamada de Zack Snyder para interpretar a Wonder Woman, papel con el que debutó en Batman vs Superman (2016) y que posteriormente consolidó al estelarizar su propia cinta en 2017 y la secuela Wonder Woman 1984 en 2020.
Gadot relató las intensas emociones que sintió al escuchar la noticia. "Me sentí muerta, luego me sentí viva... y después volé a Estados Unidos para hacer la audición. Vengo de una familia muy tradicional. Terminas la escuela, obtienes un título, consigues una verdadera carrera. Estaba encaminado a convertirme en... abogado, [estudiando] ciencias políticas”.

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